,

Lo que dice un premio Nobel: ¿Homeopatía? ¡Basura!

jueves, agosto 21, 2014 128 comentarios

Sí. Lo sé. No está bien que precisamente en este blog hagamos uso de la falacia ad verecundiam (o de autoridad), pero que quieren que les diga. Voy a probar lo que se siente.
Habrán oído infinidad de veces lo de que hay médicos que recetan homeopatía por doquier, como si de medicina se tratara. O muy manido es también acudir al premio Nobel de Medicina Luc Montaigner, que ha defendido en innumerables ocasiones a la homeoestafa. 

Que le vamos a hacer. Esta es la típica situación en la que solo se oye a los pocos que chillan. Y de sopetón, uno de ellos, por casualidad, es premio Nobel. Como si el simple hecho de que un grupo de ricos y burgueses suecos decida que tal persona merece un premio que ellos otorgan, pudiera hacer que el que recibe el galardón, tenga razón en todo. Y menos en ciencia, cuyos pilares fundamentales se encuentran sustentados en las pruebas y no en las opiniones de nadie. Por mucha autoridad que pueda tener alguien, inclusive en algún campo científico. Es como si mañana el vitoreado Stephen Hawking declarase ante los medios de todo el mundo que la Ley de la Gravedad nos hace flotar. Dudo que alguien se lanzara desde un 5º piso para probarlo. ¿Por qué? Pues porque la ciencia no es democrática. Y eso es una gran suerte y el quid de la cuestión. Le importa un pepino lo que usted y yo opinemos, sea cual sea nuestra posición social o lo que hayamos hecho en el pasado.



Pues bien, puesto que a los homeochistosos les gusta tirar de Luc Montaigner, me gustaría que probaran su propia medicina sustancia, pero yo si acudiré a la medicina alopática -como les gusta esta palabra- y les citaré la única frase sobre la homeoestafa que ha dedicado Jean-Marie Lehn, premio Nobel de Química en 1987, en una interesantísima e imperdible entrevista que publica hoy JotDown:

El problema con todos los datos que tenemos ahora es que es difícil procesar o distinguir la información de la propaganda. Vemos a gente diciendo: «Ah, no me gustan las vacunas, voy a estar sano gracias a los productos homeopáticos».¿Homeopatía? Basura. Sin molécula no hay efecto posible.

Pero es que tal y como les recomiendo arriba, la entrevista da mucho más de sí sobre escepticismo y ciencia. Si no, vean:

Por eso digo, ¿cuál debería ser el rol de la ciencia en la educación de la gente? La clave está en cómo se presenta la información a la gente, y como sabe, para las revistas y los periódicos es mucho más fácil asustarla que convencerla de algo positivo. Tomemos una analogía: en los periódicos puede leer que dos o tres personas han resultado muertas al cruzar la calle pero nunca le dicen cuánta gente ha cruzado la calle sin morir en el intento. Así que hacen del asunto un tema importante. Pero millones de personas han cruzado sin llegar a morir, y esta es la cuestión dentro de nuestra sociedad. Por ejemplo, con los transgénicos. Hemos modificados genéticamente productos agrícolas y ganaderos desde la Antigüedad, nuestras manzanas no son manzanas silvestres, ni nuestras patatas o vacas, nuestra leche tampoco, porque las vacas salvajes no producen mucha leche. Todo esto ha sido modificado genéticamente, por supuesto ha sido modificado por lo que algunos denominan un proceso natural, que está muy bien, pero resulta realmente extraño ver que la gente tiene miedo ahora que sabemos cómo hacer las cosas; por ejemplo, si hablas de tomates que no se pudren, eso es fantástico y la gente piensa: «Oh, esto es terrible, porque deberían ser naturales, deberían pudrirse tras una semana». Si el tomate sigue estando bien, eso es bueno, ¿no?
Qué es más importante transmitir cuando habla con los estudiantes, ¿el conocimiento o la forma?Lo más importante es transmitir el espíritu crítico, la forma de encarar las cosas, lo que se conoce como espíritu científico. Luego, se trate de química, física o biología, eso es únicamente una consecuencia, pero lo más importante es el planteamiento: no hay que dar nada por supuesto, hay que ser escéptico, mirar de forma crítica lo que le dicen a uno; el problema surge, incluso para nosotros, si alguien me habla de un nuevo experimento biológico; no puedo juzgar necesariamente si es correcto o no, así que tengo que preguntar a la gente supuestamente entendida en el asunto. Piense en lo siguiente: al tomar un avión… ¿querría poner a votación quién será el piloto? 
A veces los gobiernos dicen: «No, no vamos a invertir en ciencia básica, sino en ciencia aplicada». ¿Qué le parece esto?Lo mejor es responder con algunos ejemplos. Cuando se descubrió la inversión de población que dio lugar al máser y el láser, ¿podría usted haber predicho que se llegaría a disparar a la luna con GPS? Otro ejemplo: cuando se descubrió la primera señal de resonancia magnética nuclear, era tan solo un pequeño pulso sobre una línea, un experimento de un físico, con una señal de una calidad terrible, pero un fenómeno muy importante. ¿Podría usted haber imaginado que se llegaría a lograr una imagen magnética y nuclear al introducir una persona entera en un escáner para analizarla por completo? ¡Imposible! Algo parecido me ocurrió recientemente que lo demuestra a una escala más pequeña. En 1990 habíamos presentado una serie de polímeros que yo llamé polímeros supramoleculares. Este era un campo interesante, que desarrollamos y al que mucha gente se incorporó, de tal forma que actualmente es un campo diferenciado. Muy básico. A finales de 2013 recibí un correo electrónico del director de una pequeña compañía, en el que decía: «Oh, hemos usado polímeros supramoleculares para fabricar implantes para el corazón de niños que sufren un defecto cardiovascular importante». Y esto se ha llevado a cabo en un hospital de Moscú. Aquí puede ver cómo es la ciencia, no se sabe en qué forma sucede: esta gente ha desarrollado este polímero, y utilizando la idea de los polímeros supramoleculares han desarrollando un biomaterial que ha sido utilizado por el profesor Bokeriya en el centro Bakulev de Moscú y ha sido implantado en primer lugar en una niña de cuatro años, Dominica, que ahora es capaz de saltar por donde va. ¿Cómo podía yo haber imaginado esto en 1990? ¡Imposible! La ciencia es así y sigue este camino, y nunca se sabe dónde puede terminar, por lo que ese es el tipo de ejemplos donde dices: «bien, intentemos comprender cómo funcionan las cosas». Si tenemos en cuenta el hecho de que existe mucha gente, muchos científicos alrededor del mundo, algunos verán algunas cosas y las intentarán aplicar. Pero por otra parte, hay muchos jugadores implicados; si tomas este ejemplo, en primer lugar alguien tiene que hacer el polímero, basándose en la idea de los polímeros supramoleculares, en segundo lugar alguien tiene que detectar que pueden servir para algo y después lograr el dinero para desarrollarlo, mediante inversores que pongan dinero en la compañía, lo que quiere decir que tiene que convencer a esos inversores. Luego tiene que hacer el compuesto, ser lo bastante inteligente para que sea bueno, encontrar un hospital que esté dispuesto a aplicarlo… tantos pasos.

 Y ya no les descubro más, que la verdad, merece la pena leérsela entera.

Entren. Y lean, lean. Read the full story

,

Así te ves con radiación ultravioleta

martes, agosto 19, 2014 76 comentarios

Pleno verano. Y ya sabes. Las recomendaciones de cada año: controlar las horas de exposición, cremas solares con factores altos, hidratarte, etc.

Pero lo que quizá no hayas visto nunca es como actúa tu cuerpo cuando incide en él la radiación ultravioleta.
No os perdáis los instantes finales cuando la gente se pone crema protectora.


Creo que este vídeo es una de las mejores campañas para la protección de la piel.

Saludos y buen verano. Read the full story

La sonrisa tres veces inmortal

sábado, mayo 10, 2014 155 comentarios

No hay ciudad que se precie sin personas admiradas por todos sus conciudadanos. Pero pocas admiran a profesores. A un maestro de imberbes. A un maestro de la vida.

Jordi Vilamitjana fue maestro en Girona y lo fue toda su vida. Y lo seguirá siendo después de la misma, porque sus enseñanzas y su pasión por explicar perduran por encima de vidas y muertes. Porque Jordi hoy ya no está aquí en cuerpo, pero si en espíritu. Ese espíritu jovial, reivindicativo, luchador, tenaz, humilde y cercano. Ese espíritu sigue en todos y cada uno de los corazones de los que alguna o muchas veces le tuvimos como profesor o tutor. Pero también como amigo. Porque mientras sigamos acordándonos de él, defendiendo a su Girona F.C., amando y luchando por su ciudad y barrio, su recuerdo seguirá siempre vivo en nuestros corazones.





Hasta el final de sus días de lucha contra el maldito cáncer, no cesó su actividad social y docente. Al final, ya desde su casa, siguió escribiendo para el Diari de Girona, como para el periódico del pueblo. Respondiendo dudas a alumnos por facebook. Comentando el devenir de su enfermedad siempre con el máximo optimismo que jamás he visto en un ser humano. Jordi lucho y esa puta enfermedad sabía tan poco con quien se metía, que tuvo que llevárselo para doblegarlo. Hoy he visto a centenares de personas en el Tanatorio de Vilarroja en Girona, despedir a un grande. Un grande oculto. Porque él nunca quiso ser el centro de atención. Pero así es como se descubren a los admirados por todos. Cuando ves a centenares de personas movilizarse en una ciudad por la figura que debería ser principal en toda sociedad: el profesor. No se me ocurre mejor homenaje que el que hemos hecho esta mañana honrando su figura, y riéndonos incluso en ese momento. Porqué el así lo quiso. Y porque así lo pidió. Jordi fue un cabrón –o encabronador como solíamos decir el propio Jordi, mi amigo Pau y yo- que incluso en su marcha, se rió irónicamente. Jugó con travesura. Que como le dedica hoy mi amigo Albert Soler –otro encabronador oficial-, lo hace para no tener que aguantar a los jodidos politicuchos otra vez más en campaña. Así era Jordi. Y así es y lo será. Siempre simpático. Siempre haciéndonos reír con sus ocurrencias.



Jordi fue un profesor de esos que dejan huella. Capaz de venir disfrazado de Obelix a clase para animarnos a ser irreductibles ante los cambios en la ley educativa, de estudiar catalán en base a libros de monólogos de Andreu Buenafuente. Alguien que te sorprendía en clase con un diccionario de insultos. Con una bufanda del Manchester United. Jordi era un maestro de la vida. Y un amigo. Jordi, jo mai deixaré de ser un irreductible. Perquè així em vas ensenyar a encarar la vida i així, t'honraré.



Me duele en el alma escribir estas líneas porque no sé si tocan o debo, pero así salen. Tal cual. Como le salió a él ayudar a un distraído chaval hace ya más de 15 años, cuando lo veía pulular por el instituto pensando en estrellas y galaxias. Cuando nadie apoyaba esa pasión de ese chaval, Jordi si estuvo ahí. Jordi si escuchaba mis ruegos y preguntas, Jordi se informaba de las dudas que yo tenía para respondérmelas al día siguiente. Jordi me cogió del brazo una mañana, en la hora del recreo y me dijo mirándome a los ojos con una fuerza que me marcó para siempre: “No dejes nunca de interesarte por la ciencia. Esos que ahora se ríen cuando hablas de tus cosas, algún día te escucharan. Y ya ha empezado. Yo nunca me he reído, pero ya te escucho.”. Nunca jamás podré dejar de honrarle. Le debo gran parte de mi identidad e integridad como persona. Jordi fue la persona más sabia que he conocido en mis 29 años. Y hasta el final, pude seguir hablando con él semanalmente, comentando lo mejor y lo peor que nos deparaba la vida a ambos. Siempre fue un amigo. Y siempre lo será.



No solo te animaba a aprender lengua y a tener pasión por la literatura, sino que además te apremiaba a la lucha social. No entendía que la educación fuera solo entre cuatro paredes. El creía que su responsabilidad era tanta con el deber de tener que educar a los hijos de otros, que debía implicarlos también en la mejora de la vida del barrio. Inmigración, lucha obrera, deporte, ocio cultural. Todo. Todo era susceptible de ser transmitido y enseñado. Cada año tenía a una legión nueva de chicos que nunca antes habrían escuchado lo que él iba a contarles sobre la lengua, el arte, el barrio o la vida. Ese era su mayor orgullo. Nos encendía la vela de la curiosidad. Nos hacia participes de todo lo que contaba. Y nos enamoraba con sus explicaciones.



Igual de enamorado que lo estuvo siempre de su ciudad. LA CIUDAD. Girona. Esa que como él quería, es “petita i tendre”. Porque no quería otra ciudad diferente. Quería su Girona. La de las buenas y malas cosas. Toda ella. Sin complejos ni pretensiones. Donde incluso fue el precursor de los funerales laicos al escribir un libro sobre como celebrarlos, cuando aquí, nadie había pedido nunca uno –o no sabían cómo debía ser-. Su tierna, pequeña y emocionante ciudad, por donde se le podía ver pasear cada tarde admirando a sus piedras, sus rincones y sus gentes. Por donde se le podía encontrar cada día escudriñando librerías, locales, callejuelas. Buscando historias que contar. Historias desconocidas. Historias de los pequeños héroes de la vida. Historias de piedras y rocas olvidadas en algún almacén perteneciente al Ayuntamiento. Donde acudía a los plenos municipales, incluso los nocturnos, porque su lucha social y el bienestar de la ciudad no tenía horarios. Buscando enamorarnos a todos con la que, por si no nos habíamos dado cuenta, es la ciudad más bonita del firmamento. Girona, la que los libros de historia presentan y narran que fue tres veces inmortal. Como inmortal fue su sonrisa. E invencible también. Incluso en su despedida, lo hizo sonriendo. Quizá con su mirada interesante y su sonrisa que denotaba disfrute de la vida. Pero incluso en su marcha, nos transmitió a todos su sonrisa. Girona ya es cuatro veces inmortal.


“Que fas aquí parat?

Corre a estimar!

És l’única cosa que paga la pena de viure i t’ho estás perdent!!”

Jordi Vilamitjana i Pujol (1957-2014)

Girona
Read the full story

, , ,

Campaña para retirar un curso pseudocientífico en la Universitat de Barcelona

viernes, mayo 02, 2014 88 comentarios

Pongamos por caso que usted quiere hacer un curso en una universidad pública. Pongamos también, que dicho curso habla sobre supuestas formas de curar que nunca han sido demostradas. Bueno, nunca está de más explicar algo de historia de la medicina hasta llegar hasta nuestros días. Pero si este curso presenta semejantes sangrías como terapias probadas, ¿no debería escandalizarnos que se enseñe curanderismo 2.0 en una institución que pagamos TODOS?

Pues no. Nadie se escandaliza. Y lo que es peor, estas universidades aprueban cursos de este tipo, los fomentan e incluso los defienden poniendo en duda su moral y profesionalidad.
Y aun es más terrible que cursos de estos se celebren bajo el marco de "Els Juliols" de la Universidad de Barcelona. Unos cursos de verano que sin ir más lejos, el año pasado contaban con un curso entero de pensamiento crítico.
Es evidente que el pensamiento crítico no le da a uno un chalet en Marbella o un Audi Q5, pero lo que hoy les cuento, sí.

Resulta que este año, en el programa de "Els Juliols" de la UB se presenta un curso con título "Introducció a les medicines complementaries". Como si hubiera dos medicinas. Pero da igual, está de moda decir que haces reiki, que curas a la gente con poderes que salen de tus dedos. Que te tomas gotas de agua o pastillas de azúcar y se te levanta lo que no está escrito. O que pegándote un lingotazo aromatizado con flores, es realmente el aroma de flores el que te hace que te entre sueño y no el whiskito que te has echado de un trago entre pecho y espalda. O que leche, simplemente que se folla más si uno va de molón newagero antivacunas ayurvédico. Pruébelo. Incluso en Modern Family conocen el recurso del terapeuta alternativo que usa la palabra energía como algo que no saben explicar que es pero usan para explicarlo todo.
Y eso es lo que van a aprender los pobres incautos que se dejen los pocos ahorros que cuestan pan y sudor conseguir en estas épocas, ilusionados pensando que les hará mejores médicos, farmacéuticos o ingenieros. Porque estos cursos al final, no tienen filtro. Usted es ingeniero, conductor, escriba o Sergio Ramos y puede sacarse un máster en medicina homeopática sin despeinarse, oye. Y lo que es peor, puede montar su chiringuito y sangrar a gente con los conocimientos que, como en la UB, puede aprender en alguna universidad de pacotilla. Porque en eso se convierte todo aquel centro que decide abrir sus puertas a la superstición, la pseudociencia y el chauvinismo.

Supuestamente, en las universidades se debería controlar lo que se enseña y además, como ley no escrita, debería enseñarse conocimiento contrastado. Pero ¡Oh!, poderoso caballero es don dinero. Y algunos venden fácilmente y en minutos el prestigio que otros tardaron en conseguir durante muchos años y con mucho esfuerzo. Que lo peor no es que se hagan estos cursos. A mí me daría igual que se dieran en otros foros. Pero en una universidad no. Una universidad da estatus de validez y sencillamente, dejando sus atriles en manos de charlatanes lo que consiguen es que estos, en adelante, vivan de haber dado alguna vez un curso de 20 horas en la UB. Los que aprueban la docencia de estos cursos no son conscientes, pero lo que hacen es grave. Muy grave.

Y nadie se escandaliza.

O sí, pero solo somos unos pocos. Y nos escandalizamos al ver temarios como el siguiente:



Vamos, un compendio de pseudoterapias nunca demostradas, que en el mejor de los casos el propio terapeuta ni siquiera sabe que no están demostradas y simplemente es, como en otros casos, un incauto más que ha sucumbido a los que sí que mueven el pastel que son esos que, como ya les he contado, molan más.
Y en estas tonterías no hay autoridad que valga o que le salve a uno de caer. Ni el más pintado está inmunizado. Que como bien decía ayer uno de los grandes pensadores del siglo XX, Mario Bunge, en las páginas de El País:

Hay algo paradójico. Cuanto mayor es la educación de una persona tanto más dispuesta esta a creer en seudociencias, porque se entera de su existencia. La paradoja es que la educación, tal y como está, en vez de hacer que la gente piense en forma científica hace que se vuelva más supersticiosa. Es muy común encontrar especialistas científicos que se hacen tratar por psicoanalistas o por homeópatas.

Porque si no es así, no me explico cómo alguien como Anna Diez Pascual, docente en Química Orgánica puede apoyar cosas como la Homeopatía, que van contra todo lo que sabe y conoce. Y lo que es mejor, contra todo lo que desde el inicio del Cosmos, sigue funcionando. Ya saben, Avogadro y demás. Pero da igual, estas terapias se lo cepillan todo de un plumazo, al igual que se cepillan otras cosas. Porque ya saben, mola.

Eso sí, no sean ustedes también incautos al pensar que la broma les va a salir gratis. Y es que incluso el despiste se paga. Y se paga a buen precio. Que lo que se paga no da para el chalet en Marbella de los mandamases. Pero para una buena mariscada sí, y a nadie le aparecen males. ¿Es, entonces, una mariscada una nueva terapia? Aunque como dijo un juez, el problema es suyo por creer semejantes chorradas. Y si no, vean vean.



Y aquí estamos de nuevo. Como antaño. Denunciando desde este humilde blog algo que creemos inconcebible e incomprensible. Y es que somos muchos los que creemos que una universidad pública, o en realidad cualquier centro de enseñanza, no debería dar legitimidad a estas peligrosas prácticas para la salud pública, a la par que suculentas e incapaces de probar nada más allá del efecto placebo. Que es lo que, sin quererlo, llevan probando año tras año: que el placebo existe y funciona. Pero volviendo a lo anterior: No. Una universidad nunca debe ser el lugar donde la superstición, la superchería y las falsas creencias campen a sus anchas. Y no vale excusarse con los recortes en educación. Se presupone que las universidades y sus representantes están un paso más allá de estas excusas, y que deben preservar el prestigio y la profesionalidad de una institución de tal calibre más allá de cualquier goloso caramelo que les pongan en la boca. ¿O es que alguien se imagina a una academia de la lengua añadiendo palabras inventadas en sus diccionarios, solo porque unos locos les pagan para que las añadan?

Se empieza a respirar un cambio global en los sistemas educativos. Después de algunos siglos de enseñanza dogmática, donde otros decidían lo que era interesante que aprendiésemos todos, hoy empieza a vislumbrarse un pequeño cambio. Cada vez son más los pensadores qué, como Mario Bunge o el conocido Kent Robinson, buscan una enseñanza basada en el pensamiento crítico. En el debate. No tanto aprender a memorizar como aprender a pensar. Que entre pensar y pensar críticamente, hay algo de redundancia. O quizá es que a mí no se me ocurre otra forma de pensar que no sea en base a la crítica. Y eso es lo que empezó a hacer "Els Juliols" de la UB en 2013 y ha empezado a torcer este año, desmontando así de un plumazo eso de que el 13 trae mala suerte. Y demostrando también, que hacen falta más cursos de Pensamiento Crítico.

Pero no se puede consentir. No se puede.

Y uno empieza a plantearse si, sin que nos llamen nazis por hacerlo, consultar a la gente sobre este curso puede hacerse con una recogida de firmas.

Petición para retirar el curso "Introducció a les medicines complementàries" de la UB

Evidentemente, os pido la máxima difusión y ayuda.

Saludos.



ACTUALIZACIÓN:

Por cierto, que me comenta P.G. Ortega que la directora y profesora de este curso no es una novata en estos lares. Que ha presentado cursos de espiritualidad y otras cosas. Vamos, lo peta.

Read the full story

, ,

Imagina que haría la NASA con 1 centavo.

domingo, abril 27, 2014 45 comentarios

Los sucesivos rover en Marte, el telescopio espacial Hubble, cientos de centros de investigación alrededor del mundo, radiotelescopios, sondas espaciales, los transbordadores, exploraciones que repercuten en el cuidado del planeta, en medicina, en física, biología, etc.
Llegar más lejos, más alto, más rápido.

Imagina lo que podríamos hacer con Penny4NASA


Todo esto y más es lo que ofrece la principal agencia espacial del mundo, la NASA. Y todo ello vale tan solo poco más de 0,4% de cada dólar de los impuestos que pagan los norteamericanos. Y aun así, se le recorta año a año. La mayor fábrica de sueños de la humanidad tiene escasez de presupuesto. La fábrica de los héroes de esta era, se está desvaneciendo o siendo desmantelada. Como decía Neil deGrasse Tyson, ya nadie piensa en el mañana. Nadie apuesta por él. La NASA lo hace. La NASA no es tan solo patrimonio de los norteamericanos sino de toda la humanidad. Gracias a ellos hemos visto los mayores cuadros del mundo y con las mejores paletas de colores imaginables. Con ellos hemos pisado otros mundos. Hemos visto con nuestros ojos maravillas increíbles que se encuentran tanto en lo más pequeño de la materia como en las ingentes estructuras cósmicas. Hemos asistido a estallidos de estrellas que, incluso en la muerte, son el mayor espectáculo del universo. Ellos han contribuido a la paz mundial, a conocer mejor el estado de nuestro planeta, a controlar mejor migraciones de animales, a mejorar épocas de conreo, han avisado de tifones y huracanes, descubierto nuevas técnicas médicas y sobretodo, sobretodo, han llevado humanos más allá. Cada vez más allá. O esa era la idea.


Pero ahora, ahora nos estamos estancando alrededor de la Tierra. Ya no somos aventureros, ya no viajamos más allá. Orbitar alrededor de la Tierra no es un reto. Hemos olvidado lo que son los héroes. En estas épocas convulsas, estamos huérfanos de ídolos. Los deportistas tienen fecha de caducidad. En unos años aparecerá alguien que superará al anterior. Los políticos son, bueno, mejor dejarlo. Las pasiones despertadas por las superestrellas deportivas o artísticas son en su mayoría pasiones y orgullos locales. Falta algo.
Nadie ya, despierta pasiones como especie. Como seres humanos. Orgullo de especie. Orgullo como planeta.

 Por eso necesitamos a la NASA. Porque debemos llegar a Plutón, debemos poner seres humanos en Marte. Llegar a Europa, Ganimedes, Titán. Descubrir vida en el Cosmos. Conocer realmente lo que es la energía oscura. Necesitamos nuevos héroes. Y la NASA es la fábrica de héroes que se está quedando parada. Muchos proyectos se enquistan o están siendo cancelados.
Arrancarla no es caro. Penny4NASA es una propuesta de entusiastas y científicos norteamericanos para concienciar a la población de la importancia de seguir invirtiendo en la agencia espacial, e incluso aumentar la inversión. Piden un 1% de cada dólar de los impuestos de cada norteamericano. Y con gran razón argumentan que el retorno de la inversión supera con creces lo invertido. No conozco un ejemplo de semejante rendimiento de una inversión. La máquina de sueños que nos ayuda a levantar la cabeza necesita ayuda.

Vale la pena recordar el espíritu Apolo.


Sabemos el camino a seguir para retomar el tiempo perdido: Hacia delante, hacia delante, hacia delante. Siempre hacia delante. Read the full story

Dios sujeto a las leyes de la Física

sábado, abril 19, 2014 29 comentarios

Estaba yo ayer pensando sobre Dios. El de verdad, el benevolente que se cepilla poblaciones enteras porque sí, el omnipotente y todopoderoso claro, no uno de esos de pacotilla en los que creéis hoy, herejes de mierda. Vamos, el que mola.

Y pensaba que si Dios lo creó todo, crearlo tal y como lo ha hecho es complicarse la vida. ¿Qué sentido tiene que la constante gravitatoria tenga concretamente el valor de 6.67 x 10^(-11) y no otro? ¿O el valor de constantes matemáticas como PI o el número e? ¿Y el valor de la carga eléctrica de un electrón (1.602x10^(-19)? ¿Puede ser que Dios no tuviera ni siquiera la oportunidad de elegir otros valores, porque entonces las cosas no le saldrían como él quería?

¿De ser así? ¿No está Dios sujeto a algo superior a él, como son las leyes de la naturaleza y debe cumplirlas sí o también?

¿No demuestra esto que no es todopoderoso? Y si lo demuestra...

¿Para qué sirve Dios, entonces?

 Aunque claro, esto ya hay quien lo había pensado antes. Meditaciones de Semana Santa, le llaman.
Read the full story

, ,

¡Ya hay fecha de estreno! Vuelve Cosmos

viernes, febrero 07, 2014 16 comentarios

El Cosmos lo es todo. El Cosmos es lo que te envuelve y también tú. Tú también eres el Cosmos porque como decía Carl Sagan "somos polvo de estrellas". No tan solo vives en el Cosmos. El Cosmos también vive en ti. La gracia del Cosmos y de Cosmos es que siempre han estado ahí. El primero porque es así. Y punto. El segundo, porque desde que en los 80 viajó del Pirulí de Torrespaña hasta los corazones de muchos de nosotros, lo hizo para quedarse. Y se quedó en nuestros corazones junto a su presentador, el carismático Carl Sagan.

Pues bien, leía esta tarde a mi gran amigo Luis Alfonso Gámez del blog Magonia, que Cosmos volverá y a lo hará a lo grande. Lo hará emitiéndose en más de 180 países y en 48 lenguas el próximo día 10 de Marzo a las 23h.. Se podrá ver en los canales españoles de Fox. Es decir: National Geographic Channel, Fox, Fox Crime, Nat Geo Wild y Viajar. Vuelve la mejor serie de divulgación científica de la historia y de la mano del más digno sucesor de Carl Sagan, Neil DeGrasse Tyson acompañado de dos de los creativos de la serie original: la viuda de Sagan, Ann Druyan y Steven Soter, a los que esta vez acompaña Seth MacFarlane, el creador de Padre de Familia, TED o Padre Made in Usa.


Vuelve además con un estilo renovado. Nueva gente aunque antiguos creativos que intentarán mantener el espíritu de la serie original. Vuelve con nueva música, más actual, que no peor. Vuelve una nueva nave de la imaginación tan fantástica y cómoda como la otra. Pero sobre todo vuelve para hacer palpitar de nuevo los corazones cuando se hable del Calendario Cósmico o cuando se medite sobre las consecuencias de guerras entre nosotros. Lo hace para reflexionar sobre la situación política mundial. Seguro. O para hacernos viajar al interior de los objetos más inimaginables que se os ocurran. Desde lo más grande a lo más pequeño. Vuelve porque así son las cosas más bonitas: las haces, las dejas, las echas de menos, y poco a poco casi sin darte cuenta, vuelves a escribir.

La ciencia no es aburrida. La ciencia mola. La ciencia da respuesta a las cosas que nunca pude responder. La ciencia emociona. La ciencia te hace crecer. Y sobre todo, la ciencia, enamora. Lo fácil sería desquererse, pero ¿quién rebobina este cuento? Esta vez, seguro que volverá a entrar en el corazón de millones de personas. La ciencia no tiene ni se merece un lugar en esa absurda competición por la audiencia, teniendo como rivalea a estafadores con túnicas. La ciencia es prime-time. El Cosmos es prime-time. Se merece trato de superproducción. Porque no se me ocurre mejor superproducción que la historia de todo. La historia de todos nosotros (y no lo último de Facebook).


Vuelve Cosmos y vuelve la ciencia más apasionante y emocionante. Pero también vuelven reflexiones sobre religión. Sobre Política. Arte. Historia. Sociedad. Escepticismo. Pensamiento Crítico. Humanismo. Cultura. Vuelve TODO. Y toda vuelta es en realidad un quédate conmigo. Sea en el Empire State o en el Pirulí. Tú, también eres el Cosmos. Que como dijo Sagan: "El Cosmos es TODO lo que es, o lo que fue, o lo que será alguna vez”.

P.D: os dejo los dos trailers. El primero tiene ya unos meses. El segundo es de hace pocos días y para anunciar la fecha de estreno.



Read the full story

A Joana le perseguía la Luna

miércoles, marzo 06, 2013 15 comentarios

Joana era pequeña. Muy pequeña. Y muy curiosa. Como suelen ser todos los niños hasta que el sistema educativo decide que ha llegado la hora de amoldarles el cerebro a las pautas que imperan. Hasta que el sistema, con una eficacia nunca igualada, decide que ya no pueden realizar preguntas impertinentes. Preguntar está mal. Y más si son preguntas fundamentales como el motivo del color del cielo, por ejemplo. Clásica pregunta demasiado a menudo respondida con mala cara y algún improperio. Pero Joana no se arrugó. Joana siguió haciéndose preguntas y preguntando. Joana tenía y tiene el espíritu de la ciencia. Joana cuestiona, inquiere, indaga, encuentra y sigue cuestionando. Y sobre todo, a Joana le perseguía la Luna y quería saber por qué

Desde bien pequeña se dio cuenta de que cuando era de noche y había Luna, esta le perseguía a todos lados. Y por más que se escondía e intentaba salir por otros callejones, allí estaba ella de nuevo. La que, comprando al poeta Salinas, diríamos "De mirarla tanto y tanto, nuestros ojos le pusieron un nombre: la Contemplada. La constantemente contemplada.". 

Y ella quería saber por qué. ¿Por qué siempre le seguía la Luna? No entraré en la explicación puesto que lo que me interesa es la mentalidad científica de la niña, de Joana. Como siempre le seguía, decidió enfrentarse a ella. Así pues, quedó con una amiga y le dijo que saliese por un callejón a la vez que ella salía por otro. Así vería a quién decidía la Luna que seguiría. Salieron ambas y... ¡Allí seguía! 
No podía ser. Había que llevarlo más al extremo. Decidió que debían caminar en direcciones opuestas por una calle. Así obligarían a la Luna a decidirse. ¡No pudo ser mayor la sorpresa al ver que seguía a ambas! 

Joana descubrió así la ciencia en general y la astronomía en concreto. Descubrió que debía comprobar las cosas por si misma. Descubrió también la perspectiva y los tamaños del Cosmos. Y ya nunca más pudo desengancharse de esta pasión.
¿Actualmente, cuantos adolescentes vemos hacerse preguntas tan sencillas pero tan fundamentales? Lo dicho, el sistema educativo nos asesina la capacidad de crear, de imaginar, de soñar y de preguntar. Por suerte, algunos pocos resisten a ello. Joana es una de esas personas.

Conocí a Joana el pasado fin de semana en una observación astronómica y posterior ruta de senderismo por el Montsec (Lleida). Joana podría ser mi madre, seguramente. Pero desde que nos presentaron y me presentaron como alguien que sabia algunas cosillas de astronomía, dio rienda suelta a su curiosidad y no paró de lanzarme preguntas. Hablamos de Carl Sagan, de asteroides, de densidades, de galaxias, de planetas, de constelaciones, de programas espaciales, de libros, de documentales, etc. Lo mejor de todo es que las preguntas seguían teniendo aquella impertinencia del niño que cuestiona al profesor, aquel brillo en los ojos por conocer, aquella pasión por descubrir los secretos del Cosmos. Aquella garra de quien siempre se levanta y cuestiona lo políticamente incuestionable, mal que le pese a la mayoría. Joana preguntó desde pequeña. Y Joana sigue preguntando y así será. Porque así es Joana. Y preguntar es uno de los pilares de la ciencia.  

Joana, sin saberlo, es científica

Y así es como he conocido a una bellísima persona. 

 Joana, en primer plano, con un chaleco lila. Yo a su izquierda.
Read the full story

, ,

Espectacular performance de TRON como nunca la habias visto

domingo, noviembre 11, 2012 7 comentarios

Simplemente IMPRESIONANTE performance con música electrónica y estética de la conocidísima película TRON.

Espectaculares cambios de luz de los artistas en los momentos clave.


La lista de canciones que suenan es esta:
Daft Punk - Arena
Justice - Waters Of Nazareth (Erol Alkan's Re-Edit)
Crookers - Mad Kidz
David Guetta - Paris
Flux Pavillion - Bass Cannon
Flux Pavilion - Lines In Wax (feat. Foreign Beggars)
Buen video para domingo.

Os encantará.


Read the full story

, ,

Día de Carl Sagan

viernes, noviembre 09, 2012 23 comentarios

Carl Sagan hoy cumpliría 78 años. Carl estaría aun activo en divulgación científica. En tiempos como los que corren, Sagan estaría indignado y daría su imagen y su carisma en pro de las clases más desfavorecidas. Estoy seguro que sería impasible en su crítica a los gobiernos de todo el mundo. Carl lucharía desde la dialéctica con la dictadura de los mercados. Sagan, se manifestaría en las calles junto con toda la ciudadanía. Él, como siempre a lo largo de su vida, seguiría luchando y peleando por una vida mejor. Para Sagan sería inconcebible que con el nivel tecnológico actual, por culpa de decisiones políticas, hayan millones de personas muriendo de hambre o no escolarizadas. No sería capaz de concebir como aun las mujeres son de largo, el colectivo más discriminado del mundo. Rechazaría categóricamente cualquier tipo de violencia, provenga de donde provenga. Criticaría abiertamente a políticos, empresas y banqueros. Promocionaría actividades de ciencia por todo el mundo. Probablemente tendría una web de las más activas de la red. Seguiría escribiendo libros que inspirarían a generaciones enteras. Con seguridad, sus exposiciones y conferencias alrededor del mundo, evitaría que muchos gobiernos, por no pasar el bochorno, recortasen en I+D. No consentiría ni daría tregua a aquellos que están cargándose el planeta. Carl Edward Sagan, simplemente seguiría siendo el mismo que fue. 


 

Sin embargo, ya no está. ¿O sí? 

Sí. Sigue estando. Está en todos y cada uno de nosotros. Continuamente en mi corazón y mi mente, como ejemplo que seguir. Está en el corazón y la mente de miles y miles de personas alrededor del mundo que decidieron dedicar sus vidas a la ciencia, a la defensa de los derechos humanos y al progreso de la humanidad. Está en todas y cada una de las entradas en blogs que tratan de ciencia. Está en cada manifestación de la ciudadanía. Está en los cientos de videos, debates, conferencias y canciones que circulan en la red y que aun, hoy, sin desgaste alguno, le hacen a uno volar en la nave de la imaginación. Le hacen inspirarse. Le recargan a uno de ganas de compartir un amor, un amor por la ciencia. Un amor que merece ser de todos y que se encuentra en todos. Carl no murió. Mientras se siga hablando de él, mientras sigamos divulgando ciencia, luchando en pro de los derechos humanos por todo el mundo, su memoria seguirá siempre viva. Su obra se encuentra en cada nuevo niño al que consigamos mantener encendida su llama de la curiosidad. Se encuentra en cada nueva vocación científica. En cada descubrimiento apasionante. 

 

Siempre he querido parecerme a él. No es un secreto que lo tengo como ejemplo a seguir. Después de una época absurda de mi vida donde, de nuevo de forma absurda, abandoné todas estas cosas, vuelvo a concretar proyectos, a tener ideas, a moverme por defender lo que considero ético y que ayuda a hacer un mundo mejor. Vuelvo a tener esas ganas de agradecerle a Sagan, todo lo que sin el saberlo, me dio. Esa llama en mis ojos cuando hablo de ciencia. Esa indignación cuando creo que algo no es justo. Esa batalla en favor de la defensa de los derechos humanos de polo a polo. Por mi parte, y como dije en una ocasión en este mismo blog: mientras me sea posible, mientras pueda, voy a seguir haciendo cosas para que la llama nunca se extinga no solo en mí, sino en los ojos de todos aquellos a los que pueda llegar. Siempre que pueda y me dejen (y si no, peleare para que me dejen), honrare la memoria de Sagan haciendo aquellas cosas que con seguridad el haría mucho mejor que yo. 

Carl Sagan es sin duda, uno de los héroes de la humanidad a pesar de que el rechazaría ser considerado como tal. Sin embargo, creo que honrar su memoria y su obra, es lo mínimo que podemos hacer.

Documental "Carl Sagan: su vida".



Carl inició un viaje que todos también realizaremos, un viaje a las estrellas. Pero mientras no sea tu turno, ¿Qué haces tú para ayudar al progreso de la humanidad? Tú tambien puedes.

Es hora de hacer, de moverse, de actuar. 

Read the full story

, ,

El increíble origen de todo en 90 segundos

miércoles, octubre 31, 2012 18 comentarios

Por aquí ya conocemos a John Boswell, también conocido como melodysheep gracias a la increíble colección "La sinfonía de la ciencia" que ha causado furor en la red.
Ahora se anima a contarnos nuestra historia en 90 segundos. Desde el origen de todo, hasta el surgimiento de nuestra especie. Por el camino pasaremos por la creación del Sistema Solar, la formación de la Luna debido al impacto que sufrió la Tierra con otro cuerpo celeste, los primeros seres vivos en los infernales mares en los albores de nuestro planeta, los trilobites, la extinción de los dinosaurios, la evolución de los homínidos y el surgimiento de la civilización actual.

Creedme que no tiene nada que envidiar a ninguna película de Hollywood. Y la música,.. Bueno, la música que usa John Boswell en sus montajes ya no debería sorprendernos. Se anima con una melodía electrónica de tintes épicos y con toques de... ¡¡Dubstep!! ¡Genial! ¡Sublime! 


Podéis comprar la canción aquí: http://melodysheep.bandcamp.com/track/our-story

 No os lo perdáis.

Este tío tiene un don.

Saludos. Read the full story

, ,

Los libros de autoayuda ¡Vaya timo!

viernes, octubre 05, 2012 21 comentarios

Si ayer fue "Impostores" de Lucas Sánchez (@Sonicando), hoy seguimos con el crowfunding.

Solo hace falta que te pasees entre las estanterías de cualquier librería para comprobarlo: los libros de autoayuda se encuentran a tutiplén en todas las librerías del país. Y lo que es peor, te prometen el oro y el moro como ya comenté en la entrada sobre "59 Segundos" de Richard Wiseman, el único libro de autoayuda que conozco basado en evidencias científicas contrastables.

Ahora viene otro que puede ayudarnos a meter caña a esta panda de estafadores que te prometen la vida eterna, el buen rollismo a cambio de cantidades ingentes de dinero y tenerla más larga que nadie.
Se trata de un proyecto de Eparquio Delgado. La plataforma que ha usado para financiar su libro es Lánzanos. Os copio directamente la descripción del libro tal y como aparece en la web de Lánzanos:



INTRODUCCIÓN 

Casi todos, en algún momento de nuestra vida, hemos leído, o al menos hojeado uno de esos llamados "libros de autoayuda", esos manuales que nos ofrecen desde historias "ejemplares" a recetas que nos prometen la felicidad, el éxito, la paz interior o el desarrollo personal. Repudiados por unos y ensalzados por otros, los encontramos semana tras semana a la cabeza de las listas de los más vendidos. Este libro nace con el objetivo de analizar el fenómeno y dar respuesta a una pregunta fundamental: ¿funcionan realmente los libros de autoayuda? 

DESCRIPCIÓN 

Nos guste o no, la vida es complicada. Para afrontar las dificultades propias de la existencia, el ser humano creó los dioses, las religiones, la magia y toda una serie de rituales que le permitían reducir la incertidumbre. Si venía la enfermedad, una catástrofe o un accidente, bastaba con aceptar la voluntad divina. En otros casos, la idea de la reencarnación aseguraba otra oportunidad para hacer las cosas mejor; y si uno se había comportado según lo que marcaba la “ley divina”, tenía la opción de una vida eterna y feliz en el más allá. 

El progresivo descrédito de las religiones tradicionales en los países occidentales, la expansión de la ideología neoliberal y el aumento de la esperanza de vida crearon el caldo de cultivo necesario para que apareciera el fenómeno de los libros de autoayuda. En sus inicios, la mayoría de estos libros se relacionaban con los llamados “nuevos movimientos espirituales” o New Age, mezclando ideas de religiones como el budismo con disciplinas pseudocientíficas como la acupuntura, la aromaterapia o el reiki, y dando lugar a toda una serie de obras que pretenden la “iluminación” a través de cuentos y metáforas. Los buenos resultados económicos de este creciente género literario fueron suficiente reclamo para que muchos se animaran a subirse al carro. Aparecen así casi a la par los “buenrrollistas”, los profetas del pensamiento positivo y el optimismo como nuevo dogma y solución de todos los problemas de la vida, que hoy se encuentran en plena expansión. En la actualidad asistimos a la aparición de dos nuevos grupos de libros que han venido a ampliar las superficies de las librerías dedicadas al campo de la autoayuda. Por un lado, los “manuales de recetas” -fácilmente identificables por llevar la palabra “cómo” en el título-, que pretenden explicarnos vías rápidas y fáciles de conseguir cualquier cosa que nos propongamos; y por otro, toda una serie de libros de psicólogos, psiquiatras y médicos empeñados en enseñarnos técnicas para ser felices de una vez. 

El objetivo de este libro es responder a la pregunta fundamental sobre su eficacia, y también buscará las razones que han llevado a que se encuentren en plena expansión. Analizaré los diferentes tipos de libros que hay en el mercado, cuáles son sus planteamientos teóricos y por qué gustan tanto a un sector de la población, a pesar de que, en el mejor de los casos, sus supuestos beneficios no van más allá del cortísimo plazo y sólo sirven para llenar los bolsillos de los autores y sus editoriales. Veremos cómo, a pesar de su aparente inocuidad, aceptar los planteamientos y seguir las recomendaciones de estos libros puede resultar en algunas ocasiones incluso peligroso. En nuestro repaso, dedicaré un capítulo a desmontar la “autoayuda empresarial”, tan difundida por los actuales “coachers” y daré algunas claves para aprender a distinguir un libro con recomendaciones útiles de un simple timo. 



EL AUTOR 

Eparquio Delgado es licenciado en Psicología por la Universidad de La Laguna (ULL) y Máster en Psicología Clínica y de la Salud. Dirige el Centro Psicológico RAYUELA desde 2008. Ha participado en televisión durante dos temporadas realizando divulgación de psicología en el programa "Las tardes de El Día". Dirige el programa de radio de divulgación de psicología y neurocienciaConexionesEnRed.com, que se emite también en formato podcast. Actualmente es miembro de la Junta Directiva del Colegio Oficial de Psicología de Santa Cruz de Tenerife. 



¿POR QUÉ LANZAMOS ESTA INICIATIVA UTILIZANDO EL CROWDFUNDING? 

Los proyectos los hacen las personas que participan en ellos. No tendría sentido escribir un libro como éste para que los ejemplares se quedaran apilados en la esquina de un almacén o una librería. La idea de esta campaña surge de conversaciones entre el autor y Editorial Laetoli, con el fin de que todas aquellas personas interesadas en la divulgación y el análisis escéptico de la realidad puedan participar en su desarrollo. Nuestro objetivo es alcanzar un mínimo de 120 suscriptores, que recibirán el libro firmado por el autor en su domicilio sin coste adicional. La fecha prevista para su publicación es mayo de 2013. 

Para cualquier información, puede contactar con el autor a través de: 

Twitter: @eparquiodelgado 



Si queréis colaborar, tenéis desde 17€ el libro con gastos de envio incluidos.

Yo estoy esperándolo con ansia. Read the full story

,

10 consejos para divulgar ciencia

jueves, octubre 04, 2012 14 comentarios

Vaya por delante que no pretendo ni soy nadie para dar clases o enseñar cómo se debe divulgar la ciencia. No obstante, llevo desde los 15 añitos dando charlas por ahí, asistiendo a eventos, escribiendo mis cosas, devorando documentales, páginas web y libros. Después de la resaca de divulgación científica del pasado fin de semana en Bilbao, en el evento Amazings 2012, donde lo más granado de la divulgación en este país estuvo presente si bien con una charla unos, los otros como colaboradores y a buen seguro muchísimos más como público sin ser de Naukas, Amazings o Perico de los Palotes, me di cuenta de varias cosas entre los ponentes que me gustaría resaltar y con las que comulgo. Así pues, si te apetece hablar de ciencia a la gente, si justo estas empezando en esto (todos empezamos en esto, y aunque pasen los años aún tenemos muchísimo que aprender...así que es como si continuásemos "empezando"), quizá te vayan bien estos 10 puntos que según mi opinión, repito, SEGÚN MI OPINIÓN, deberían ser obligatorios o tenidos en cuenta por todo aquel que decida divulgar la ciencia

1. No existe una regla sobre si preparar o no las charlas. O sobre el tiempo que deben durar.
 Pues eso. En mi caso no suelo prepararme mucho las charlas, porque personalmente creo que se me da bastante bien la improvisación. Y hasta el momento, así me ha ido genial. Me gustan tanto los temas de los que suelo hablar y me he pegado tantos discursos para mí mismo, que al final improviso a mi manera. Pero no tiene por qué ser así. Quizá si eres de preparártela, te saldrá mejor que a mí. En el fondo consiste en explicar conceptos básicos de ciencia de la mejor forma posible. Y da igual como lo prepare el ponente. Sobre el tiempo, se suele decir que charlas de más de 40 minutos empiezan a aburrir o hacen perder la atención entre el público. Yo he dado charlas de 10 minutos y de 2 horas y media sin parar. Al final depende de lo que tu sepas hacer y de lo bien que sepas captar a la gente con tu charla. Una recomendación: Siempre que puedas lleva una libreta encima. De esas de bolsillo. Seguro que te ha pasado como a mí, que las mejores ideas te suelen venir mientras paseas por tu ciudad o pueblo, comprando o haciendo cualquier otra tarea de la vida. No dejes pasar la oportunidad de registrarla. Te ayudara a ser mejor. Hay quien incluso usa las antiguas grabadoras. No suelen ser muy caras. Empiezan a grabar rápido y al final siempre es mejor oírte como explicas algo que leerlo en una libreta, donde probablemente habrás simplificado muchos puntos por tal de agilizar la escritura. Pero ambas cosas están bien. 

2. Usa presentaciones sin mucha letra 
Esta es una de las cosas en las que hice mayor hincapié en el último Amazings. Por suerte, la inmensa mayoría de los ponentes no usaron farragosas presentaciones con kilómetros de frases. La gran mayoría se basaba en imágenes, videos, pequeños esquemas. Y si, algo de letra pero muy poco y en los momentos en que se antoja necesario. Como Julián Palacios, cuando hablo de los 3 puntos básicos para salvar una vida. Estamos demasiado acostumbrados a hacer presentaciones con líneas y líneas de texto y esto no hace más que aburrir al oyente. Pero además, creo que deslegitima al propio ponente. Me explico: Si tu estas dando una charla sobre un tema es porque eres el ¡puto amo! sobre ello. No necesitas leer. Con presentaciones con imágenes que te ayuden a acompañar tu discurso es suficiente. Si lees de la pantalla, quedarás como aquel que está ahí pero tiene que leerlo todo. Aburrirás al personal. Y probablemente no te vuelvan a llamar.  

3. En la medida de lo posible intenta ser cercano sin restar rigurosidad.
En este punto me refiero por ejemplo a la figura de Carl Sagan. Si os fijáis, en su célebre serie documental Cosmos, Carl innovo en un aspecto: miraba al espectador a través de la pantalla. Compartía contigo, sí, contigo, todo aquello de lo que hablaba e incluso te invitaba a subirte a su nave de la imaginación. Y todo ello sin perder un ápice de rigurosidad. En Amazings 2012, vimos multitud de charlas que se movían entre el humor y la emoción (Emocionantísimo final de Sergio Pérez Acebron "Un latido de vida en una placa de Petri") sin restar rigurosidad. Y es que divulgar ciencia es eso: explicar las cosas como son, ni más ni menos. Pero de forma amena, agradable. Cercana. Emocionante. Busca metáforas. Asiste a charlas. Lee historias. Seguro que existe ya alguna metáfora para explicar "eso" que tú quieres contar. En mi caso siempre intento mezclar emoción en mis charlas. Intento que cuando acabe, al público se le erice el bello del brazo, miren con ojos de querer saber más. Pero tú elijes. Eso sí, siempre manteniendo el rigor de la ciencia. No como hacen algunos vendedores y promotores de pan Bimbo

4. En la medida de lo posible, participa en este entorno.
Hazte un blog si no lo tienes ya. Cuenta tus cosas. No tengas miedo a los grandes gurús de la red. El blog es para compartir lo que a ti te gusta y de la mejor forma que puedas. Todos sabemos cosas, pero es mucho más lo que desconocemos. Asiste a los eventos que se creen cerca de tu comunidad. Tienes multitud de formas de enterarte que es lo que hacen cerca de tu casa. Probablemente si asistes a la universidad más cercana te podrán informar. Habla con gente. No tengas vergüenza. Sin ir más lejos, yo desde pequeño admiraba a Javier Armentia. Recuerdo la primera vez que hable con el que casi temblaba. Hoy me tomo copas con él, me rio haciendo bromas y me sigo en diez mil redes sociales. Al final, en este rollo todos nos abrimos y no ponemos palos a las ruedas. Nos gusta que seamos cuantos más mejor. Sabemos de lo difícil que es ya no solo hablar de estos temas en público, sino conseguirlo hacer alguna vez. Reúnete de gente con tus mismas aficiones. Intercambia ideas. Aprende. Monta proyectos juntos. Esto último me paso a mí con Iván García Cubero de Wis_Physics, con el que cree el proyecto Docuciencia que nos dio muy buenos frutos. La distancia, en la era de internet, no es un problema. Muévete. Asiste. Habla. Interacciona. Muestra que tú también vales

5. Mantén un correcto y sano escepticismo en tu vida. 
El escepticismo no es nada raro, es una forma de vivir. Una herramienta intelectual sana que nos ayuda a ser mejores y a dilucidar entre lo que es falso y lo que tiene muchas posibilidades de ser cierto. Sin escepticismo no habría ciencia. El escepticismo es uno de los pilares de la ciencia: la duda, el cuestionamiento constante de lo establecido. Esto te ayudará a desechar ideas de gente que bajo el paraguas de palabras que "suenan" a ciencia, te intentaran vender sus "líneas de investigación". Sí, hablamos de ovnis, terapias alternativas, creacionistas o defensores del diseño inteligente, conspiracionistas, espiritistas, etc. Vamos, sabes de sobras de lo que hablo. Pero se trata de hablar de ciencia. No de pseudociencia. En este aspecto también hay asociaciones con gente que intenta promover el escepticismo, como la Sociedad para el Avance del Pensamiento Crítico, de la que formo parte. Si tienes alguna duda o te interesaría saber más, no dudes en escribir a la asociación o a mí mismo. Sí, divulgar el escepticismo es también una forma de hacer ciencia. 

6. No es necesario ser científico para poder divulgar la ciencia
La ciencia se encuentra en todos nosotros, ¿Cómo no vas a poder hablar tú de ella? Si te fijas, centenares de divulgadores científicos son periodistas. No es necesario tener una carrera de ciencias, aunque ayuda. Lo necesario, lo único necesario, es que ames a la ciencia. Que te encante empaparte de ella. Leer hasta que se te sequen los ojos. Navegar. Preguntar. Dudar. Ver. Experimentar. Como me dijo en una ocasión Sergio Palacios, el autor del blog Física en la Ciencia Ficción Plus, para él, el científico no es el que tiene la carrera de ciencias sino el que tiene una mentalidad científica. Que no repriman tus anhelos de poder hablarle a la gente de lo que más te gusta por el simple hecho de que no eres científico. Como ya te he dicho antes, la mayoría de las veces los propios científicos que viven en su torre de marfil, son los que precisamente hablan peor sobre ciencia. Y si alguna vez te espetan en la cara que no tienes nada que te avale por ser por ejemplo, de letras, yo siempre respondía lo mismo: para saber que 2+2 son 4 en cualquier lado del Universo, no necesito tener una carrera de ciencias. Necesito entender el motivo por el que son 4 y no 5.

7. No trates a la gente de gilipollas. 
Hay muchos casos de gente bien conocida que trata a la gente de gilipollas. Este no es el camino. Si deseas que la gente se acerque a la ciencia, lo que no hay que poner son piedras en el camino. En el fondo, de lo que se trata es de hacerle ver a la gente que la ciencia es fácil (vivimos cada día con ella) y es la mayor fuente de conocimiento contrastado que tenemos. Si empiezas diciéndole vulgaridades a alguien simplemente porque tú le estas juzgando con groserías, esa persona no tan solo no querrá saber nunca nada mas de ti sino que probablemente ni tan siquiera del resto de divulgadores. Aún más, seguramente hable a su gente más cercana de lo "capullos" que son "esos" divulgadores. El daño de una mala palabra en este caso es muy superior a lo que podemos conseguir siendo educados. Al final se trata de divulgar ciencia así que pensemos en la mejor forma de hacerlo y con el menor número de víctimas por el camino. Siempre digo que no me meto con las creencias de las personas pero si con quienes se aprovechan de ellas. Para con estos últimos, sí que en mi opinión, me doy carta blanca para decirlos lo que pienso con las palabras más bonitas que tengo. El astrónomo y divulgador científico Phil Plait explicaba muy bien este punto en una charla suya titulada "Don't be a dick" y que puedes encontrar subtitulada en castellano aquí. 


Phil Plait - Don't be a dick - Subtitulado en español from Juan José Sáenz on Vimeo.


8. En tus charlas, si es posible, deja un turno de preguntas suficientemente largo.
En la mayoría de las ocasiones este es el mejor momento de cualquier conferencia, ponencia o charla. Ahí salen a relucir los temas que más le interesa al público. En el fondo, los adultos aún siguen siendo niños en temas de ciencia y lo que quieren es preguntar. No tengas miedo en decir que no sabes la respuesta. Al contrario, la ciencia es humilde porque coloca a cada uno en su lugar en el universo. Te hace ver la verdadera magnitud de lo que eres y te ayuda a darte cuenta que puedes ser barrido de aquí por un suspiro cósmico. Ante tal profunda reflexión, solo nos queda relajarnos y admirar la belleza del cosmos. Sin embargo, ahora empezamos a tener las herramientas para cuestionar al universo de tú a tú. Para dirigirnos a él con la soberbia y valentía del hijo que le lleva la contraria al padre, y decirle "Yo sé que eres, y voy a seguir estudiando todo lo que pueda y más, para desvelar todos tus secretos". Sí, en la cabeza de un niño que sale de la ESO o bachillerato, están las herramientas más poderosas que jamás se han conocido en todo el universo: el conocimiento y la valentía. La valentía nos hace dar un paso más. El conocimiento nos hace ser cautos y humildes. No tengas miedo en decir que no sabes la respuesta a la pregunta de alguien de la sala. O si él tampoco la sabe, anímalo a que la busque y te la comunique. Nunca reprimas un ansia de saber más. Poténciala. No quedarás peor por no saber una o diez preguntas. Pero te ayudara a darte cuenta de que es lo que realmente le interesa de tu charla al público. Y la siguiente, la llevaras muchísimo mejor porque te basaras en las reiteradas preguntas de otras veces. Al final el ser humano ansia saber. No que le digan lo que tiene que saber. 

9. Aunque lo seas, ante tu público no te comportes mayoritariamente como un friki.
Aunque en este ámbito a todos nos gusta serlo o directamente lo somos, no es una imagen que ayude mucho. El tópico del científico loco nos ha hecho más daño que otra cosa. Pregunta a la gente de tu entorno que imagen tienen de un científico. Deja que use mis dotes de adivinación: va con bata blanca, con gafas, bolígrafos y libretas, habla con palabras raras y escribe formulas increíbles. Esta despeinado. No tiene vida social. No bebe. No fuma. No sale de fiesta. No se emborracha. No folla. Esta imagen ha hecho muchísimo daño. Convierte al científico en poco menos que en un ser raro en la comunidad. El apartado. El marginado de la clase. El aburrido. No, el científico y el divulgador no son así. Gracias a Carl Sagan o actualmente a Brian Cox, esta imagen está desapareciendo, o como mínimo suavizándose. Los científicos y los divulgadores somos gente normal, que nos gusta lo de la gente normal. Si en tu ámbito privado eres un poco friki (apuesto que sí, como todos nosotros), que se quede en tu ámbito privado a ser posible. Cierto es que a veces un toque de "genio loco" ayuda para hacer reír y quitar hielo al ambiente antes de empezar la charla. Pero por favor, que no sea una constante en tus charlas y no vayas con tus cartas Magic, porque al final los que te vendrán a ver serán tus amigos del clan de Magic o del Call of Duty. No olvides que la divulgación científica es por el bien de todos, de la sociedad en general. 

Sí, no te miento. Me gustaría en un futuro ser algo parecido a Brian Cox :P

 10. Y el más importante: Ama lo que haces.
A menudo este suele ser el error más grande que tiene todo divulgador científico o persona a la que le toca hacer divulgación. Y esto segundo es el problema. Estamos hartos de comprobar como científicos de toda índole se ven obligados a dar alguna charla para divulgar sus trabajos y lo hacen a desgana. No es que no sepan, o quizás sí, pero creo que es porque menosprecian esta parcela. Sin una buena divulgación que prepare a la sociedad en estos temas, el trabajo de todo investigador no podrá ser suficientemente entendido por el conjunto de la sociedad. Que al fin y al cabo es quien paga con los impuestos. Poder hablar de ciencia con cierto fundamento es una experiencia única. Saber y comprender de ciencia te da un poder que no te da ninguna otra rama del conocimiento humano. Te da el poder de mirarle a los ojos a toda la creación y gritarle al Cosmos "No soy nadie, pero se quién eres y puedo saber muchísimo mas de ti". La simple idea de que los átomos que forman tu cuerpo se crearon en las entrañas de las estrellas es algo de tal magia, que creo incomparable. No tan solo formas parte del Universo sino que el Universo habita en ti. Al final todo se traduce en un ciclo y después otro, y después otro. Y así. Y tus átomos, aquel que algún día fuiste "tu", otro día serán una terrible estrella, o un planeta gaseoso, o quizá el crisol de una nueva vida que empieza a luchar por su supervivencia en un lejano y extraño mundo. Ama lo que haces hasta el punto en que ocasiones, te erice el bello hablar de ciencia o te humedezca los ojos contemplar una bellísima noche estrellada de verano al lado de la persona a la que amas. Te animo a que tumbado en una playa, en una noche de verano, levantes tu mano e intentes tapar una estrella con tu dedo pulgar. Tan pequeño y tan grande a la vez. Todo es cuestión de perspectiva. Sin embargo, tu estas aquí leyendo esto ahora. Intenta que más gente lo lea. Escríbelo tú con tus propias palabras. Lo que sientes. Lo que te despierta. Las lágrimas que eres capaz de arrancar de dentro tuyo, por observar un planeta por tu pequeño telescopio. Ama a la ciencia y la divulgación como si estuvieses enamorado. Grítalo a los cuatro vientos. No te amedrentes. Se pasional. Porque de hecho, eso es de lo que se trata todo esto: de estar enamorado. Tu único límite será tu tiempo. Pero antes de eso, el infinito se extiende sobre ti. Y hay muchas cosas que hacer. Y ante el poder del amor, no hay nada que te pueda detener.

Enamórate de la ciencia. Cuéntalo. Anímate. Y disfrútalo.
Read the full story